
Al que es verdaderamente humilde, todo le parece demasiado para él; cree siempre que le dan más de lo que merece; juzga a todos superiores a sí, y se alegra del bien que hacen los otros – Beato Marcelo Spínola
¿Somos nosotros de esos que se alegran sinceramente del bien de los demás? ¿O acaso nos disgusta que los otros puedan conseguir lo que nosotros

