Ir al contenido
  • Llámanos: +34 680 23 12 48
logo-parroquiaweb

ParroquiaWeb

Internet es un regalo de Dios

Papa Francisco
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest Youtube
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto

HOMILÍA

Cada semana la homilía del domingo y días festivos

EL NOMBRE ENCANTADOR: «DIOS CON NOSOTROS»

IV DOMINGO DE ADVIENTO

TEXTOS: Is 7,10-14; Sal. 23; Rom 1,1-7; Mt 1,18-24

 

EL NOMBRE ENCANTADOR: «DIOS CON NOSOTROS»

 

La «palabra dada» ha quedado arrinconada y casi nadie se la cree. Hoy, cualquier negociación, un simple trato de lo más insignificante, debe quedar por escrito, sellado y acreditado; en el fondo se trata de una cuestión de confianza: el ser humano se fía cada vez menos de su semejante: ¡Qué lejos estamos de aquellos tratos que se firmaban con un simple apretón de manos! Todos queremos certificado de garantía, incluso en la amistad.

Dios y el hombre siempre han estado de tratos. Viene de lejos. Dios prometió desde antiguo, después del pecado, que le salvaría. Y el hombre aceptó la salvación. Y comenzó así una cadena de alianzas y, también, una larga historia de rupturas: a la fidelidad de Dios, el hombre respondía con su desconfianza e infidelidad. Y vuelta a empezar: Dios de nuevo busca a su pueblo para atraerlo a su amor y nosotros nos hacemos los distraídos. Es la historia del pueblo de Israel, en el que la humanidad está representada: ¡también tú y yo!

Es tanto el desconcierto que vive el ser humano, esa innata desconfianza, que Dios le dará una señal, una prueba que certifique realmente que cumplirá su palabra. Y el profeta Isaías vaticina que la señal, será desconcertante: una virgen está embarazada y dará a luz un hijo, al que pondrá por nombre Emmanuel. Emmanuel es un nombre que nos llena de consuelo, que nos abre a una esperanza infinita; Emmanuel significa: «Dios-con-nosotros».

Pero en esta historia de siglos, no todo ha sido desconfianza humana. Siempre hubo hombres y mujeres que se han fiado de la palabra de Dios y que no necesitaban pruebas. A este grupo pequeño, pertenecen María y José: ellos son parte de ese «resto de Israel» que confían en las promesas de Dios. Sólo desde una total confianza en Dios se entiende el «sí radical» de María a la propuesta del ángel: Serás Madre del Salvador. Y sólo desde la sencillez espiritual de un alma como la de José se comprende su aceptación del anuncio del ángel: José, hijo de David, no temas acoger a María tu mujer, porque la criatura que lleva en su vientre viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús... José, cumple su papel en la historia de la salvación: aceptar como propios a una madre y su hijo y ofrecerlo al mundo como signo de que Dios cumple su promesa.

El evangelio nos muestra ese difícil momento en el que se cruzan las miradas de María y José: sin papeles, incluso casi sin palabras, ellos firman un pacto de fidelidad entre sí y, sobre todo, con Dios. Ella, ha sido escogida como madre del Mesías; el sencillo José, como el protector de la Madre y del Hijo: los dos tesoros de Dios. Ellos son los protagonistas del signo de nuestra salvación: una virgen concebirá un niño y su nombre será Emmanuel. El será el Salvador del mundo.

Cuando nos pongamos ante el Belén familiar para contemplar la escena, fijemos nuestra mirada y nuestro corazón en los personajes: la grandeza de Dios, hecho Niño; la fidelidad de María, convertida en Madre; la sencillez de José, privilegiado testigo del milagro. La sencillez de un Belén es la imagen que certifica la fidelidad de Dios a sus promesas de salvación: «imagen que vale más que mil palabras».

Contempla el Belén familiar, ponte junto a María y José que esperan. Un Niño va a nacer y sabemos su nombre: «Dios con nosotros». ¿Será tu corazón la cuna? 

 

Alfonso Crespo Hidalgo

👁️: 15
Facebook
Twitter
Pinterest
Email
WhatsApp
Trabaja en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado – San Jerónimo
8 febrero, 2026

Sobra la ociosidad de nuestras vidas, porque quien se encuentra sin hacer nada, porque no sabe o porque no quiere, está expuesto a que el

Leer más »
En esta vida, es mejor amar a Dios que conocerlo – San Agustín
7 febrero, 2026

Hay tantas cosas sobre Dios que no puedo comprender con mi mente humana que, en ocasiones, me entran dudas. Desearía saberlo todo, para ahuyentar de

Leer más »
Domina tus impulsos y tendrás muchos amigos y ningún enemigo – San Juan Bosco
6 febrero, 2026

Es fácil caer en la tentación de responder de forma irascible cuando nos llevan la contraria o nos vilipendian, acertada o equivocadamente. Pero lo correcto

Leer más »
Puedo decir que los gozos más bellos y espontáneos que he visto en mi vida son los de personas muy pobres que tienen poco a qué aferrarse – Papa Francisco
5 febrero, 2026

Tengo mucho más de lo que necesito para vivir. Busco tener más, creyendo que cuanto más posea seré más dichoso. Me engaño a mí mismo

Leer más »
El verdadero amor no se busca a sí, sino al que ama – San Pedro de Alcántara
4 febrero, 2026

A menudo se nos llena la boca diciendo que amamos a Dios y a los hermanos para auto convencernos a nosotros mismos de que estamos

Leer más »
Espíritu Santo, que en la tierra… no sea yo paja inútil ni cizaña perjudicial, ¡sino grano bueno! – San Manuel González
3 febrero, 2026

Podemos, con los ejemplos de nuestras vidas, ser cualquier cosa menos aquello que debemos ser, que es ser semilla que nace, crece y da frutos

Leer más »
VER TODAS

ParroquiaWeb 2017-2025

+34 680 23 12 48​

  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest