Ir al contenido
  • Llámanos: +34 680 23 12 48
logo-parroquiaweb

ParroquiaWeb

Internet es un regalo de Dios

Papa Francisco
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest Youtube
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto

Rezando al caer de la tarde...

Oraciones desde lo más profundo del corazón de nuestro codirector, José Serrano Álvarez, inspiradas en el evangelio de los domingos y festivos.

«¡Señor mío y Dios mío!» (II DOMINGO DE PASCUA)

Foto: J. Serrano

«¡Señor mío y Dios mío!»

II DOMINGO DE PASCUA
(Juan 20, 19-31)

El mundo está viviendo una etapa convulsa:
guerras en diferentes países,
amenazas de destrucción de pueblos y culturas,
deportaciones masivas de ciudadanos,
inmigrantes que mueren en el mar,
acosos a los que son indiferentes,
condenas y cárceles por pedir libertad o pensar distinto…
egoísmo que destruye la convivencia y la solidaridad.

El Evangelio nos presenta a los discípulos muertos de miedo,
encerrados en casa, porque ya no estás, Señor, con ellos.
Son días complicados para la primitiva y pequeña comunidad de creyentes.
Ellos te han seguido.
A veces con dudas.
Incluso con traiciones, como la de Pedro que te negó repetidas veces.
Han renunciado a sus vidas porque se han fiado de ti.
Son hombres, personas imperfectas que tienen momentos heroicos
y ratos de hundimiento personal.
Pero están juntos.
Esperan, temblorosos, la señal para lanzarse a la misión.

A menudo me siento como Tomás.
Si no veo, no creo.
Pero tú estás ahí en cada momento de mi vida.
Aunque no me dé cuenta.
Aunque el ajetreo diario me lleve a olvidarme de que lo esencial eres tú.
Quiero hoy escuchar las palabras que le dijiste a Tomás:
Anda, no seas terco, fíate un poco de lo que te cuentan tus hermanos,
ven, mete tu mano en mis heridas… y no seas un incrédulo.
Señor mío, Dios mío,
ayúdame a creer con mayor firmeza,
ayúdame a verte en cada persona con la que me encuentro a diario,
ayúdame a sembrar paz donde haya enfrentamientos,
ayúdame a caminar a tu lado sintiéndome hijo tuyo
y a comportarme como tal.
Señor mío, Dios mío,
nunca me dejes solo,
pues sin ti, nada tiene sentido.

José Serrano Álvarez

👁️: 0
Facebook
Twitter
Pinterest
Email
WhatsApp
Más Oraciones

ParroquiaWeb 2017-2025

+34 680 23 12 48​

  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest