Ir al contenido
  • Llámanos: +34 680 23 12 48
logo-parroquiaweb

ParroquiaWeb

Internet es un regalo de Dios

Papa Francisco
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest Youtube
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto

HOMILÍA

Cada semana la homilía del domingo y días festivos

BIENVENTURADOS… ¡LOS POBRES!

BIENVENTURADOS… ¡LOS POBRES!

IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
TEXTOS: So 2,3; 3,12-13; Sal 135; 1Cor 1,26-31; Mt 5,1-12a.

 En el evangelio hay paradojas que llaman la atención.  “Bienaventurados los pobres…” exclama Jesús, mirando a una multitud que le aclama. Ciertamente es esta una proclama lejos de cualquier pretensión política: en una campaña electoral, un programa que comience con estas palabras tendría poco futuro.

Cuando todos deseamos tener más, viene Jesús y nos dice: «¡bienaventurado quien tiene menos!» Es la lógica del evangelio, que choca casi siempre con la lógica del mundo.

Pero hay más. Todos sabemos que esta bienaventuranza se completa con otras siete. También se dice, bienaventurados los pacíficos, los que lloran, los que pasan hambre, los que sufren persecución por el Reino… Son ocho recomendaciones para ser feliz. Pero tienen su truco. Toda buena receta siempre tiene un ingrediente escondido.

Será bienaventurado, quien viviendo una de estas situaciones, las vive por el Reino de los cielos. No es que Jesús justifique el hambre, la pobreza, el sufrimiento o la persecución. Lo que Jesús propone como programa es poner el ser y la vida, el todo de cada uno, en otros valores: en aquellos que no se pueden comprar. Y aceptar, también, la vida en su dimensión menos grata, porque no es el goce la única meta del ser humano, sino saber también estar alegres en la adversidad.

Las Bienaventuranzas se denominan «Carta Magna de la Iglesia». Ellas son la presentación y el banderín de enganche de un estilo de vida, de una manera de vivir y comportarse como el de Jesús.

Quizás las entendamos mejor si, desde el lado negativo, analizamos aquello que denuncian: no será feliz quien pone su afán en el dinero; no será feliz quien coloca su interés en los sentidos desnudos de humanidad; no será feliz quien ha perdido las entrañas de la conmiseración y no llora con el que llora; no será feliz quien teniendo mucho no se hace pobre al compartir con el que menos tiene.

Las bienaventuranzas, en el sermón de la montaña, son como un trueno que rompe la normalidad. Como hoy nos rompe la normalidad, en pleno siglo de la abundancia, el dolor, el hambre, la guerra, la xenofobia.

Esta realidad nos dice que simplemente somos humanos. Pero lo que Jesús propone en las bienaventuranzas es que nos parezcamos a Dios, que tengamos entrañas divinas, que descubramos en el día a día a aquel que nos necesita. Y sobre todo que descubramos que ser cristiano es responder a la gracia de Dios con un estilo de vida, marcado por el espíritu de las bienaventuranzas.

En realidad, Jesús nos propone algo muy radical: construir un mundo «contracorriente»: No es fácil, pero es hermoso… y la belleza, salvará el mundo.

Las Bienaventuranzas es página de oro del Evangelio. A veces, las vemos como una utopía. ¿Soy consciente de que vivirlas me asemeja a Dios y me hace feliz?

 

Alfonso Crespo Hidalgo

👁️: 27
Facebook
Twitter
Pinterest
Email
WhatsApp
Tened gran confianza en María, ella os ayudará en todas vuestras cosas – Santa María Mazzarello
14 mayo, 2026

Un hijo siempre confía en su madre. Quienes tenemos la dicha de llamar a María madre sabemos que siempre podemos contar con su ayuda. Cuanta

Leer más »
Deberíamos hacer con los pobres lo que hizo María con su prima Isabel: ponernos a su servicio – Santa Teresa de Calcuta
13 mayo, 2026

Si realmente queremos ser cristianos de verdad, fijémonos en María, nuestra madre en la fe. Ella siempre estaba dispuesta a servir a los demás. Renunciaba

Leer más »
No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor – Santa Teresa de Jesús
12 mayo, 2026

La grandeza de lo que hacemos está en el amor que ponemos en ello. No nos lamentemos de nuestras pocas fuerzas o de la escasa

Leer más »
Si extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el corazón, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el corazón, aun cuando no tuvieses nada que dar con tu mano, Dios acepta tu limosna – San Agustín
11 mayo, 2026

No se trata de cuánto damos, sino del espíritu que anida en nuestro corazón cuando acudimos a ayudar al necesitado. Lo que importa, pues, es

Leer más »
Más fruto se saca examinando cada uno su conciencia que queriendo remediar la ajena – San Juan de Ávila
10 mayo, 2026

Somos propensos a enmendar las conductas de los otros. No porque no se ajusten a la justicia y a la verdad, sino porque no coinciden

Leer más »
Que mi primer pensamiento, después del descanso de la noche, sea para Dios – Santa Luisa de Marillac
9 mayo, 2026

Gracias, Señor, por este nuevo día que nos regalas. Gracias por seguir amándonos, pese a que no somos merecedores de ello. Gracias porque no nos

Leer más »
VER TODAS

ParroquiaWeb 2017-2025

+34 680 23 12 48​

  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest