
Los pastores encontraron a María y a José y al niño
Navidad
(Lucas 2, 15-20)
La Navidad se ha convertido en la mayor fiesta comercial
en nuestro mundo seudocristiano.
Hay que gastar,
y gastar,
y gastar.
Pero se permite dar una limosna,
incluso invitar a cenar a los excluidos de la sociedad.
Los pastores sí comprendieron el mensaje.
No dudaron qué hacer.
Fueron corriendo a ver al niño.
Le encontraron en el pesebre convertido en cuna,
protegido por el amor de sus padres.
Fueron los primeros llamados
para ver al Salvador.
Y dieron gracias por ello.
Regresaron y propagaron la gran noticia.
Dame, Señor, la sencillez de los pastores
para reconocer que eres el único que puede salvarme
de mis egoísmos.
Que entienda que el mensaje que debo transmitir
antes debo hacerlo vida dentro de mí,
pues no puedo decir a los demás que sean buenas personas
si yo no soy buena persona,
ni que ayuden a los otros
si yo no ayudo a los que están a mi lado,
ni que te conozcan a ti
si yo no soy capaz de demostrar que tú eres lo único que me importa…
Llena mi corazón de fuerzas
para transmitir tu mensaje
viviendo cada día la Navidad auténtica.
José Serrano Álvarez