Ir al contenido
  • Llámanos: +34 680 23 12 48
logo-parroquiaweb

ParroquiaWeb

Internet es un regalo de Dios

Papa Francisco
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest Youtube
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto

HOMILÍA

Cada semana la homilía del domingo y días festivos

¡LO RECOSTÓ EN UN PESEBRE!

¡LO RECOSTÓ EN UN PESEBRE!

NATIVIDAD DEL SEÑOR
TEXTOS: Misa de Medianoche: Is 9,1-3.5-6; Sal 95; Tit 2,11-14; Lc 2,1-14

El profeta Isaías describe la noche de Navidad con bellas palabras: el pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz… porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva al hombro el principado, y es su nombre: «Maravilla de consejero, Dios fuerte, Padre perpetuo, Príncipe de la Paz». Algo grandioso parece que ha ocurrido: ¿Quién es el protagonista de esta vigilia luminosa, que nos adentra en la noche más deseada y celebrada?

La respuesta nos viene descrita en la página del evangelio que hoy proclamamos, al filo de la madrugada. El evangelista Lucas, como un periodista, nos cuenta la crónica de este acontecimiento que dividió la historia «antes y después de Cristo»: Sucedió en aquellos días que salió un decreto del emperador Augusto, ordenando que se empadronase todo el Imperio. Y todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad. También José por ser de la casa y familia de David, se puso en camino desde Nazaret a Belén, con su esposa María que está encinta. Y le llegó la hora del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre… porque no tenían sitio en la posada.

Ya había, entonces, problema de vivienda: ¡Todo completo! No hubo para José y María sitio en la posada y tuvieron que refugiarse en un establo. Qué paradoja: ¡la Luz del mundo encerrada en una cueva, como símbolo grandioso de la Infinitud de todo un Dios encerrado en el vientre de una Virgen! Sin embargo, la pobreza del pesebre, se convierte en el signo por el que reconocer al Mesías. A unos sencillos pastores, que velaban cuidando su rebaño, se les aparece un ángel, que les dice: No temáis, os anuncio una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy en la ciudad de David, os ha nacido el Salvador, el Mesías, el Señor… Y les da esta contraseña: le encontraréis recostado en un pesebre. Esta noche santa de la Navidad, es noche de contrastes y en lo más sencillo se manifiesta lo más grandioso: el pesebre es como un palacio, los pastores como unos reyes, y una Virgen es Madre que nos muestra al Hijo de Dios hecho hombre. Sólo los ojos de la fe, pueden ante tanta paradoja descubrir el Misterio: ¡Dios nace en Belén!

Hoy, Dios quiere nacer de nuevo y sigue buscando posada. No quiere palacios esplendorosos sino corazones sencillos que le abran sus entrañas. Sin embargo, cuando toca a la puerta de muchos corazones, le respondemos: ¡Todo ocupado! Incluso algunos, para eludir oír la voz dulce y maternal de María, colocamos en la puerta un frío cartel: ¡Completo!

La Navidad es un reclamo para cada uno de nosotros. Tenemos la posibilidad de escribir un nuevo relato, corrigiendo el de san Lucas: «vino de nuevo a los suyos y encontró la posada en muchos corazones, que se disputaban acogerle». En esta Navidad, estoy llamado a quitar de mi corazón el frío cartel: ¡Completo!  Y a dar cobijo y amor al Hijo de Dios en nuestro corazón: Dios mío, ¡qué bueno que viniste!

José y María también tuvieron problema de vivienda:  no encontraron donde alojarse. ¿Quiero acoger en mi casa a la familia de Nazaret? Son los mejores inquilinos.  

Alfonso Crespo Hidalgo

👁️: 52
Facebook
Twitter
Pinterest
Email
WhatsApp
No podemos traspasar los lazos de nuestro ángel guardián, resignado o resentido, siempre escuchará nuestros suspiros – San Agustín
2 octubre, 2026

Sí, el guardián que nos ha sido asignado personalmente por el Señor está siempre a nuestro lado y nos acompaña en todo momento. Otra cosa

Leer más »
La vida es un instante entre dos eternidades – Santa Teresita del Niño Jesús
1 octubre, 2026

Que la vida es corta, cual un breve suspiro, es una realidad patente. De ahí la importancia que tiene el que, como criaturas de Dios

Leer más »
El amor que no puede sufrir no es digno de ese nombre – Santa Clara de Asís
30 septiembre, 2026

A veces confundimos el amor con otras muchas cosas que los hombres hemos inventado para justificar nuestros egoísmos personales. Quien ama de verdad tiene que

Leer más »
La Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita – Papa Francisco
29 septiembre, 2026

Como miembros de la Iglesia que fundó Cristo, estamos llamados a ser misericordiosos con los demás, creyentes o no, pecadores o santos, y a mostrarles

Leer más »
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo – San Francisco de Sales
28 septiembre, 2026

No seamos impacientes ni abandonemos el camino ante el primer impedimento que encontremos en él. A la meta se llega con esfuerzo, sacrificio y perseverancia.

Leer más »
Justicia sin misericordia es crueldad – Santo Tomás de Aquino
27 septiembre, 2026

¡Cuántas veces juzgamos a los otros sin compasión alguna! Más nos valdría estar abiertos al perdón hacia los que no piensan como nosotros, o a

Leer más »
VER TODAS

ParroquiaWeb 2017-2025

+34 680 23 12 48​

  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest