Ir al contenido
  • Llámanos: +34 680 23 12 48
logo-parroquiaweb

ParroquiaWeb

Internet es un regalo de Dios

Papa Francisco
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest Youtube
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto
  • Inicio
  • Trabajos
  • Recursos diarios
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santo del día
    • 3 minutos con Dios
    • Mensaje diario
    • Rezando al caer de la tarde
  • Contacto

HOMILÍA

Cada semana la homilía del domingo y días festivos

EL PERDÓN, LA OTRA CARA DEL AMOR

EL PERDÓN, LA OTRA CARA DEL AMOR

MIÉRCOLES DE CENIZA
TEXTOS: Jl 2,12-18; Sal 50; 2Cor 5,20-6,2; Mt 6,1-6.16-18

La Cuaresma es una llamada a reconciliarnos con Dios. San Pablo, el perseguido convertido en apóstol, grita a los corintios: ¡Dejaos reconciliar con Dios! Podría ser este el slogan de la Cuaresma que comenzamos. Hoy, Miércoles de Ceniza, la Iglesia nos invita a recorrer cuarenta días, que pueden ser cuarenta momentos de gracia, en los que Dios sale a nuestro encuentro como el Padre de la parábola: buscando al hijo pródigo, que se fue de casa, o corrigiendo al hijo mayor, que nunca se fue de casa pero que nunca vivió un amor desinteresado al padre y al hermano. El hijo menor, pródigo, volvió alentado por el recuerdo de su Padre; el hijo mayor, que nunca pronunció la palabra Padre o hermano, se resistió a entrar en la fiesta de la reconciliación.

Cuaresma es un tiempo de gracia. Dios se acerca aún más, lleno de benevolencia, para decirnos: ¡A pesar de tus desaires, te sigo amando! Mi amor es más fiel que tu desdén. A todos, en esta Cuaresma, se nos ofrece una nueva oportunidad para el encuentro con el Señor. Es un tiempo de gracia para la conversión: «Conviértete y cree en el Evangelio», se nos dice al imponernos la ceniza en la frente. Es una llamada de atención llena de cariño paternal, pero también desde la exigencia del amor. El profeta Joel pone en boca de Dios esta hermosa exclamación: volveos hacia mí de todo corazón.

El símbolo de la ceniza nos emplaza a pedir perdón: a Dios y al hermano. Pedir perdón es aceptar que somos pecadores. Pero no es un simple sentimiento de culpa: me he fallado a mí mismo, a mis proyectos. No. Pecamos y sobre todo le fallamos a Alguien que esperaba más de nosotros. Por ello, uno se arrepiente ante Alguien al que siente que ha ofendido. Los creyentes nos situamos ante Dios pidiéndole perdón, con la confianza de que vamos a ser perdonados y acogidos de nuevo al calor del hogar paterno.

La conversión es un camino de vuelta a la casa del Padre, que nos espera y estrecha en un abrazo de perdón. Y el perdón recibido provoca en nosotros el deseo de obsequiar a quien nos perdona, perdonando, también, a nuestros hermanos: el perdón siempre engendra amor. Pero un amor discreto: no hagas el bien para que te vean los hombres, sino para ser visto por Dios que ve en lo escondido del corazón, nos recomienda el evangelio de hoy.

La tradición y sabiduría de la Iglesia nos ofrece tres acciones para vivir con provecho este tiempo favorable de Cuaresma: oración, ayuno y sacrificio. Estamos llamados a incrementar nuestra oración: acudimos a Dios pidiendo fuerzas para realizar en nosotros mismos la reforma cuaresmal, para cambiar radicalmente nuestras formas de ser y actuar. Segundo, el ayuno: no es solo la simple abstinencia de alimentos; es el ayuno del hombre viejo, el ayuno del pecado y el egoísmo, la renuncia a los propios caminos para abrazar los de Cristo. Y la abstinencia: no es solo el hecho externo de no comer carne, sino el espíritu con el que dominamos nuestra voluntad; hoy, estamos llamados a una abstinencia voluntaria de TV, de consumo de móvil y redes sociales, buscando cuidar y proteger nuestra interioridad.

Cuaresma es un tiempo de gracia, Dios sale a nuestro encuentro: ¿Dejaremos que Dios nos abrace como hijos?

“Conviértete y cree en el Evangelio”, es la consigna de Jesús para la Cuaresma. ¿Se ha convertido mi corazón o simplemente se ha manchado mi frente con ceniza?

Alfonso Crespo Hidalgo

👁️: 44
Facebook
Twitter
Pinterest
Email
WhatsApp
Vuestra soy, para vos nací: ¿qué mandáis hacer de mi? – Santa Teresa de Jesús
15 octubre, 2026

Cuando nos ponemos realmente a disposición de Cristo, porque hemos comprendido que Él es nuestra razón de existir, no debemos tener miedo alguno en obedecer

Leer más »
No te precipites juzgando las acciones de otros – San Juan Bosco
14 octubre, 2026

A menudo, nuestra lengua y nuestro comportamiento se muestran muy rápidos en enjuiciar lo que hacen los otros. Poca misericordia hay en nuestros corazones cuando

Leer más »
No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás – Papa Benedicto XVI
13 octubre, 2026

Si realmente sentimos que somos creyentes, estamos obligados a hacer partícipes de nuestra fe a los demás. No debo apropiarme de Cristo, quedándonoslo únicamente para

Leer más »
María es la esperanza de aquellos a los que no les queda ninguna – San Efrén
12 octubre, 2026

Desde la humildad y el sometimiento total a la voluntad de Dios, María nos marca el camino que hemos de seguir, si realmente deseamos contribuir

Leer más »
Debemos llenar de caridad los surcos, llenos de odio y de egoísmo, que dividen a los hombres – Don Orione
11 octubre, 2026

No son los otros quienes han de cambiar este mundo dividido, con guerras, odios y miserias humanas; esta tarea la tenemos encomendada quienes creemos en

Leer más »
El día más feliz de mi vida, será aquél que pueda darla por vosotros – San Daniel Comboni
10 octubre, 2026

Ahí radica el verdadero amor, que lleva emparejado consigo la felicidad total de quien lo practica: entregarlo todo, sin quedarnos nada para nosotros. ¿Tarea difícil?

Leer más »
VER TODAS

ParroquiaWeb 2017-2025

+34 680 23 12 48​

  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
Whatsapp Facebook-f Twitter Instagram Pinterest