
Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad (III DOMINGO DE CUARESMA)
Foto: J. Serrano “Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad” III DOMINGO DE CUARESMA (Juan 4, 5-42) He pasado esta tarde por

Foto: J. Serrano “Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad” III DOMINGO DE CUARESMA (Juan 4, 5-42) He pasado esta tarde por

Impide, Señor Padre Nuestro, que nos consideremos los mejores. Aleja de nosotros la tentación de creernos lo suficientemente preparados y fuertes para dar lecciones y

Aunque la mayoría no seamos maestros de profesión, sí somos, como cristianos, educadores de los demás. Porque entre nuestros cometidos por ser cristianos está el

Nos falta la inocencia de los niños pequeños, la humildad de las gentes más sencillas, el desprendimiento de los que nada tienen ni desean. Nos

Santa María, Señora nuestra, bendita entre todos y llena de gracia. Que, aunque pecadores e indignos, nos sintamos hijos tuyos en todo tiempo y lugar.

No quieres, Señor, que hagamos grandes cosas. Al menos, de forma permanente. Es en las tareas sencillas de cada instante donde nos pides que trabajemos

Señor, somos conscientes de que no somos lo suficientemente humildes. Porque nos gusta que reconozcan nuestra valía y nuestros méritos. Porque nos consideramos superiores a

Señor, ayúdanos a distinguir la felicidad verdadera de la que es solamente ficción. Para vivirla como Tú quieres que la vivamos. Para transmitirla a quienes

Dos virtudes unidas, sobre las que se asienta la santidad. Sin humildad y sin caridad, nada somos y nada de lo que hagamos tiene sentido.

Nada de lo que hagamos por los demás quedará sin recompensa. Ni siquiera una sonrisa a esa persona que nos ha mirado con animadversión. Si