
Dar, siempre dar, hasta que se nos caigan los brazos de dar – San Alberto Hurtado
No quedarnos con nada para nosotros mismos, salvo la fe, y aún ésta debemos compartirla y transmitirla. No cansarnos nunca de dar de lo material

No quedarnos con nada para nosotros mismos, salvo la fe, y aún ésta debemos compartirla y transmitirla. No cansarnos nunca de dar de lo material

Grave error sería que esperásemos ser alabados en esta tierra por hacer aquello a lo que estamos obligados. Cuando cumplimos con nuestro deber de cristianos

Si nos alejamos de Dios, el egoísmo en nuestras vidas se crece y dejamos de amar desinteresadamente; en cambio, la cercanía a Dios, que es

Por muy costoso que resulte, solamente el perdón a quien nos hace mal o daña a otros es capaz de parar tanta violencia como diariamente

El mal sale de lo hondo del corazón de los humanos. Esto hace que a menudo nos sintamos en desasosiego. Por eso es necesario que

Hay que ser valientes para vivir la fe, defenderla incluso con lo más valioso que tenemos: la vida. A nosotros es probable que no se

No es amor auténtico aquél que se queda solamente en las palabras, por muy hermosas que éstas sean, o en el deseo que no llega

Mejor es estar prevenidos, sin tener miedo a que llegue el momento en el que nos encontraremos cara a cara con el Señor. Convenzámonos íntimamente

Normal es que, en ocasiones, nos sintamos desanimados para seguir bregando en la tarea diaria de ser mejores servidores de Dios y de los hermanos;

Resulta fácil sonreír a quien nos sonríe, saludar a quien nos saluda, ayudar a quien nos ayuda, escuchar a quien nos escucha… Pero qué difícil