
Hermosa verdad la de que nadie se salva solo. Creer en Jesús, caminar siguiendo sus mandatos, nos ha de llevar a vivir en comunión con los demás. Mi fe no es válida si no la comparto y la vivo con los que me rodean. Mi fe es un regalo divino que se me ha dado gratuitamente para que fructifique compartiéndolo, uniéndolo a la fe de los demás. Dios no quiere que me aísle, sino que me sume a los demás creyentes, que los apoye y me apoye en ellos, que formemos entre todos la familia para hacer visible que somos comunidad.

![El primero y más imperioso [defecto] de todos es el orgullo y su nutrido cortejo: vanidad, amor propio, etc., excesiva propensión a hablar del bien que yo hago – San Eugenio de Mazenod El primero y más imperioso [defecto] de todos es el orgullo y su nutrido cortejo: vanidad, amor propio, etc., excesiva propensión a hablar del bien que yo hago – San Eugenio de Mazenod](https://live.staticflickr.com/65535/40879856353_76b94e98d4_o.png)



