
Tú sabes excusar y disimular muy bien tus faltas; y no quieres oír las disculpas de los otros – Beato Tomás de Kempis
Siempre encontramos disculpas para perdonarnos a nosotros mismos. Como si lo que hacemos mal, no fuera algo que debemos corregir. Somos misericordiosos, en exceso, con








