
Yo no presto, yo doy. ¿Acaso Dios no me da antes a mí? – San Juan María Vianney
¿Dar para que nos lo devuelvan o nos reconozcan que somos generosos y buenos? No, nunca. Porque lo que damos lo hemos recibido antes nosotros.

¿Dar para que nos lo devuelvan o nos reconozcan que somos generosos y buenos? No, nunca. Porque lo que damos lo hemos recibido antes nosotros.

Mucho mejor nos irá, en todos los sentidos, si hacemos oídos sordos cuando hablen mal de nosotros, nos critiquen o nos calumnien. Como cristianos, estamos

En ocasiones aparentamos mostrarnos bondadosos con los que nos rodean, intentando justificarnos. Es como si pretendiéramos acallar nuestras conciencias y engañar al Señor. Necios de

Estamos hechos de naturaleza humana. Por lo tanto, estamos sometidos a todas las imperfecciones. Resulta muy fácil caer en el pecado, abandonar el camino que

¿Qué esperamos en esta vida? Si somos cristianos auténticos, nuestra aspiración tiene que ser llegar a estar lo más cerca posible de nuestro Señor. Para

Las palabras de alabanza al Señor nuestro Dios sirven de poco si no van acompañadas de los hechos de vida que demuestren que le amamos.

Nunca nos consideremos indispensables. Porque los cristianos tenemos que huir de todo atisbo de autosuficiencia y orgullo. Sobre todo, cuando se trata de ayudar a

No caben las medias tintas en la vida cristiana. Ni la tibieza en el cumplimiento de las exigencias del Evangelio. Ni el querer contemporizar con

Entregarnos del todo. Sin reservarnos nada para nosotros mismos. Entregarnos por completo a Dios y a los hermanos. Esto es lo que se nos pide

Anunciar el Evangelio es tarea de todo bautizado. Pero este anuncio no es suficiente. Ha de ir acompañado de los actos que pregonen, a los